miércoles, 20 de abril de 2011

Preparar fotos para subir a la web. Diferentes vías. Metodo científico.

Llevo tiempo intentando buscar, con mecanismos de ensayo-error, la mejor configuración para subir fotos al blog. Creo que este ultimo experimento que he probado ha sido definitivo para averiguar hasta qué punto es paranoia mía y hasta donde realidad. Hay varios conceptos que tendremos que tener en cuenta. Mucha gente comenta sobre las configuraciones de resolución y tamaño (¿será cierto que influyen estos dos parámetros?). 

1- Fase de Percepción y Descripción

Mis dudas iban un poco más allá. Al subir una foto a blogger (en realidad la subimos a Picasa) para añadirla a mis entradas, curiosamente, podía ver, delante de mi cara, cómo perdía definición y enfoque la imagen por arte de magia (cuando hacía clic para verla se veía bien pero en la  propia entrada del blog... ¿no?). Blogger la modificaba a su antojo. ¿es esto cierto? Muy intrigado decidí investigar este curioso fenómeno. Digamos que hoy día he descubierto que tiene parte de verdad y parte de ficción u obsesión (llamadle X). 

Obsesión, porque la típica, usada y al mismo tiempo puñetera opción de agrandar la pantalla con Ctrl + ruleta de ratón me tenía absorbido el coco. Dejémoslo correr (tal vez solo con esto se arreglen tus problemas...). 
Por otro lado era verdad. Blogger redimensiona las imágenes añadidas a una entrada para optimizar el tamaño entre "pequeño", "mediano", "grande"... lo cual en lugar de ayudar, desconcierta.

Vamos por partes:

- Resolución: No influye. Es un mito. Lo útil de esto es para que en caso de que alguien se haga un clic derecho y guardar imagen como... tenga una baja resolución que únicamente influye para impresiones posteriores. De todas formas una resolución de 72pp parece suficiente para visionado en pantallas de ordenador. La opción de photoshop "guardar para web" guarda a 96pp por defecto.

-Tamaño: No influye. La historia es que si quieres colocar la imagen en tamaños grandes la resolución con la que la hayas subido deberá ser, por lo menos, la misma (la máxima que necesites para la entrada en tu blog) en el momento en el que queremos una imagen "extra grande" la estaríamos forzando y, por lo tanto, colaborando en su visualización deteriorada. Pongamos como ejemplo este blog. Para que una foto, al ponerla en "tamaño original" ocupe casi por completo el ancho de la entrada (estaríamos hablando de una imagen apaisada, claro) la tendría que guardar en 540 pixeles en su lado más grande (en este caso el ancho). Esta redimensión nos ayuda también a poder pecar por exceso en la calidad de compresión del JPG, porque no nos excederemos en peso de la imagen final.

- Espacio de color: Importante. Para imágenes para la web lo mejor es usar un espacio de color sRGB. Ciertos navegadores así como los visualizadores preinstalados de conocidos proveedores informáticos, no pueden mostrar imágenes con perfiles superiores a este en todo su esplendor (el visulaizador de windows si que puede) por lo que la imagen final se aprecia con colores más apagados (desaturados).

- Protocolo de creación del archivo a subir. He aquí la verdadera incógnita. En realidad queda claro que es un asunto de dar un buen enfoque de salida al archivo que vamos a subir. El enfocar primero y luego redimesionar y comprimir a JPG, hace que se pierda ese acabado de enfoque que tanto nos había gustado en la imagen original, por lo que el resultado de lo que veremos en la web dista considerblemente de lo que veíamos en nuestro revelado. He probado diferentes maneras de hacerlo;

2- Fase de Experimentación

Métodos de preparación y guardado de fotos para la web o blog:
1- Abrir el archivo original en photoshop y guardarlo como JPG en la mejor de las calidades y tamaño. Luego reabrirlo en ps y cambiar el tamaño de la imagen (imagen --- tamaño de la imagen) y establecer los siguiente parámetros: primero establecemos unos 72 pp de resolución como mínimo y luego ponemos anchura de 540 pixeles (hay gente que prefiere poner 640). Tras esto viene un paso delicado. Establecer una máscara de enfoque (filtros -- enfoque -- mascara de enfoque). Aplicarla y guardar como archivo JPG en calidad ALTA (8) como mínimo. Mirar en las fotos de ejemplo más abajo y veréis diferentes ejemplos.


Ejemplos:
Mascara de enfoque a 80 (aproximadamente). Si somos muy exquisitos observaríamos demasiados artefactos como resultado de un forzado en el enfoque.
Mascara de enfoque a 30. Un leve toque de enfoque y el resultado es mas natural. Aún así... cuidado con los pixelados locos.

2- "guardar para web y dispositivos" desde photoshop. En este caso, abriremos la imagen original en ps, como en la anterior, pero esta vez le daremos a la opción "guardar para web y dispositivos" en el menú archivo.


Aquí modificaremos los valores de tamaño del archivo a 540 pixeles o al gusto (como siempre, mientras las "cadenitas" que relacionan ancho y largo estén activas, con cambiar un valor el otro se modifica en proporción).Tras esto modificaremos la calidad de compresión. Yo he probado con calidad 60% y calidad 100% (tal vez las diferencias sean más visibles en ampliaciones de la imagen). Marcar la opción convertir a sRGB. Junto al tamaño de la imagen podremos optar por la opción "calidad" bicúbica más enfocada.


Calidad a 100%

Calidad al 60%

3- Exportar directamente desde Lightroom. En las opción de exportación jugaremos con la calidad de compresión (nos podemos permitir el 100% ya que la resolución y el tamaño serán pequeños) y la resolución (72 pp como mínimo). El tamaño de la imagen lo cambiaremos a 540 x 540 (el propio software le dará este valor al lado mayor y el otro lo modificará en proporción. Marcamos la opción enfoque de salida. Espacio de color sRGB.


Ejemplo:

Exportado directamente desde lightroom

  • Como conclusión puedo decir que la opción "guardar para web" con una calidad de compresión de 100% (se puede jugar para conseguir un peso deseado para el archivo) (Método 2), es muy parecida a la opción exportar directamente desde Lightroom al 100% de calidad (Método 3), pero este último crea archivos más pesados. Lo cual no tiene por qué ser malo. Muy buenos métodos los dos
  • Digamos que el primer método es más largo y tedioso y por ello, consiguiendo unos resultados muy interesantes dependiendo del grado en enfoque aplicado en la máscara (es un punto delicado, si nos pasamos creamos artefactos en la imagen), lo podríamos usar en imágenes puntuales. (Método 1)
  • Para preparar fotos de manera masiva la mejor opción siempre será la multiselección desde lightroom y exportar todas la imágenes seleccionadas con las características deseadas. (Método 3)
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